Capítulo 67. Torturador y héroe
Ethan
—Estoy harto de cuidar a una niña— digo con fastidio mientras entro en el despacho de mi departamento, con un malestar que ya no puedo esconder de Emily y que necesito calmar. Claro, con un buen trago.
El alcohol quema mi garganta, regresándome al presente de golpe. Otro trago más y, por fin, comienzo a calmarme. Aunque sea un poco.
No puedo con ella.
Desde que llegamos, no ha parado de llorar y maldecir a Phillip Branson, a su suerte y al maldito destino.
Sin pensarlo más, me giro para c