Capítulo 68. Noche de traición
Ethan
—¡Joder! — maldigo por el terrible dolor de cabeza que parece que quiere matarme.
Intento moverme, aun con los ojos cerrados y tratando de desentumirme, pero un cuerpo cálido a mi lado, enrollado en mi cuerpo, no me permite moverme más.
—Vamos, Emily. Hazte a un lado, cariño. Déjame ir— digo con la voz ronca, tomándola por el hombro para sacudirla un poco.
Emily no se mueve ni un solo centímetro. Al contrario, se pega y enrolla más a mi cuerpo. Puedo sentirla completamente desnuda a mi la