... Está es por mucho, la mansión más hermosa que haya visto, por fuera es cómo cualquier otra, pero por dentro es realmente un sueño, tiene pinturas de mis artistas favoritos.
— ¿Usted es dueño de todo ésto?
— Así es.
— No entiendo cómo puede decir que mi pintura es su favorita, teniendo aquí a, Leonardo da Vinci, Van Gogh, Diego Velázquez y Picasso, es usted un gran mentiroso.
— Estás pinturas no representan nada para mí. La tuya si. La tuya tiene alma, cada vez que la veo, miles de sentimientos llegan a mi. Pintas con dolor, con rabia, con angustia, con resentimiento, pero también con amor. Y se nota.
— No entiendo cómo puede ver todo eso en mis cuadros.
— Por qué soy un experto en arte. Y la mejor obra que he visto está justo frente a mis ojos. — Me vio fijamente.
— Yo creo que usted es un mujeriego y sabe cómo endulzar el oído. — Ya pasé por ahí, no voy a repetir esa mala experiencia.
— No soy ningún mujeriego. Apenas he tenido tres novias en toda mi vida.
— T