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Lidia.
No puedo creer todo lo que acabó de escuchar.
¿Será verdad? (U
— Dile mamá. Dile que no estoy mintiendo.
— Layla dice la verdad. Yo lo hice. — Camine hacia ella y le di una bofetada, aunque no me pareció suficiente, le di una mas
en la otra mejilla.
— Me prometí darle al culpable lo mismo que yo recibí, dos bofetadas, y perder lo que más quiere, ya cumplí mi palabra, me siento mas satisfecha. Aunque no lo suficiente, te enviaré a la cárcel por atentar contra la vida mi sobr