.
Lidia.
No puedo creer todo lo que acabó de escuchar.
¿Será verdad? (U
— Dile mamá. Dile que no estoy mintiendo.
— Layla dice la verdad. Yo lo hice. — Camine hacia ella y le di una bofetada, aunque no me pareció suficiente, le di una mas
en la otra mejilla.
— Me prometí darle al culpable lo mismo que yo recibí, dos bofetadas, y perder lo que más quiere, ya cumplí mi palabra, me siento mas satisfecha. Aunque no lo suficiente, te enviaré a la cárcel por atentar contra la vida mi sobrino.
— No hay pruebas. Las destruí. Si dices algo, a quién verán cómo culpable es a Layla. Ella que te quito la limonada, eso es suficiente para que todo el mundo crea que fue ella.
— Empiezo a dudar que seas mi madre. Tu no quieres a ninguna de nosotras. Sólo me has usado. — Dijo mi hermana con lágrimas en sus ojos.
— Te convertí en la mujer perfecta.
— Me hiciste daño sicológico. Siempre me presionabas, tenía que ser bonita, inteligente, y fingir amabilidad a personas que apenas soport