Lidia.
Tenía que ser mentira. Todo lo que ella dijo tenía que ser una maldita mentira. Sus padres la mandaron, alguna ex la mando, ésto no puede ser verdad.
Joseph no pudo fingir sus sentimientos.
— Estás mintiendo. — Contuve mis lágrimas, su dolor parecía demasiado real. Me estaba afectando. Era como verme a mi hace cuatro años, el dolor en mis ojos fue evidente hasta que decidí convertirlo en fortaleza, ensaye una mirada dura, una qué tuve hasta que nació en mi el amor por Joseph.
— Si alguien me hubiera dicho en ese tiempo tampoco lo hubiera creído. El amor ciega. — Yo lo sabía mejor que nadie.
Me mentí durante años con Luke. Y ahora estaba cegada por Joseph. — Por favor créeme. Me ofrecieron dinero para contarte mi historia, no te lo negare. Hablar de esto me cuesta mucho, si decides confiar en el ya no será mi problema. Después no llores.
Se fue. Se fue y me dejó con mil dudas en la cabeza. Sierra apareció unos minutos después, me dijo que todo estaba listo, yo era