Capítulo 33: Estupidez.
Elara sonrió de nervios. Aquel hombre idéntico a su prometido, la miraba con un odio atroz que la hizo estremecer de miedo. Retrocediendo dos pasos, se zafó del agarre de Caleb Auritz y sintió que su odio hacia Elianna se volvía más intenso. ¿Porque justamente Caleb, entre todos los hombres, había puesto sus ojos en Elianna? Aquel resentimiento contra ella que notaba con claridad en su mirada, le decía que lo que el apuesto rubio sentía hacia su hermana menor era algo mucho más allá que solo un