Mi bebé! murmuró Romina, no podía moverse ella debía esperar
Un hermoso bebé de ojos Violeta como su madre y las facciones iguales a las de su padre al igual que su color de cabello castaño oscuro, lloraba al nacer!
Una enfermera lo acercó a Romina por unos momentos para que lo conociera, Romina no podía dejar de llorar de la emoción, incluso Jonathan sentía una calidez especial en su corazón al presenciar el nacimiento del primer trillizo, todo lo que había pensado que sentiría de negativo se