Mary Lu no había podido conciliar el sueño, toda la noche pensaba en Daniel y los tres pequeños hijos que tenía, lo maldecía por qué se había enamorado perdidamente de él, pero el muy hijo de puta tenía hijos y mujer y nunca se lo dijo
Por la tarde después del trabajo, Lu subió a su coche y salió rumbo a la mansión Valentain, buscaría a la mujer del Daniel para contarle lo que su esposo infiel había estado haciendo con ella los últimos meses, y de paso pediría al viejo amo Valentain que su hijo