— No me llames Sun, no somos amigas. Ni siquiera me agradas. — repliqué. Lotte me examinó de arriba a abajo con la mirada y sonrió con suficiencia. Sentí una oleada de rabia y frustración al ver su expresión triunfal. — Tampoco cometí ningún acto impúdico. No sé de dónde sacas eso. — agregué
Lotte giró la pantalla de su computador y le dio play al vídeo de seguridad. En él, Volker me tomaba de la cintura apretándome contra su cuerpo, nuestras bocas se encontraban demasiado cerca mientras hablam