Capítulo 81: Un doloroso canto.
El olor a guardado y humedad inundaba sus fosas nasales repentinamente, el dolor punzante de su cuerpo parecía irse disminuyendo paulatinamente. Sus ojos pesaban tanto que le costaba el poder abrirlos y poder ver a claridad el lugar en el que se encontraba. Palmeando con su mano a duras penas, pudo sentir un pequeño cuerpo junto al suyo y entonces, recordó de golpe lo que había ocurrido.
Daryl O´Brien había entrado de manera ruda y repentina en su habitación donde dormía junto a su pequeño Oliv