Alexander
El mensaje anónimo fue la gota que derramó el vaso. Ver la foto de Zoe sola en el campo, expuesta al acoso de cualquiera, despertó en mí un monstruo que llevaba días intentando contener. Salí de la oficina hecho un demonio, ignorando las llamadas de mi secretaria y el murmullo de los ejecutivos en los pasillos. Ya no me importaba guardar las apariencias ni mantener la compostura.
Manejé a toda velocidad hasta el departament