ZOE
No me arrepentía de haberme mudado a la mansión.
Eso fue lo que le respondí a Christopher la noche anterior y lo que seguía repitiéndome a la mañana siguiente mientras bajaba al comedor. El problema era que empezaba a sospechar que convivir con los dos hermanos Miller podía hacerme cuestionar seriamente mi capacidad para tomar buenas decisiones.
Christopher ya estaba desayunando junto a Eleanor cuando llegué. Alexander ocupaba el asiento de enfrente y levantó los ojos al verme entrar. Nuest