Mundo ficciónIniciar sesiónEva sale de su estupor, y se mueve nerviosa en la silla. Esto es algo que no esperaba, hasta hoy su jefe la miraba como si fuera a estar chocando con él o alguien más, listo para intervenir si hacía alguna locura. No imaginó que el hombre osco fuera a fijarse en ella y menos que se atreviera a hacerle semejante propuesta, una propuesta que le dan deseos de tirarle a la cabeza lo primero que coja en su mano.
—Están hermosos, pero no los acepto. Tampoco su propuesta,






