Aurora sonrió y dijo, "Vale, no hace falta que seas demasiado formal conmigo, trátame como a Gabriela."
Yolanda sostuvo al bebé, meciéndolo suavemente, sus ojos se posaron en Aurora, "Gabriela ya ha tenido un bebé, es hora de que encuentres a un hombre a casarte, y tendrás un matrimonio verdadero, no falso."
A Aurora se le llenaron los ojos de lágrimas, no porque Yolanda le pareciera una entrometida, sino porque se sintió conmovida.
Su madre, cuando aún vivía, dijo que decía lo mismo de ella.
Só