Fernando preguntó: —¿Saber qué?
Aurora apretó los labios: —Tú sabes a qué me refiero.
Fernando parpadeó, diciendo: —De verdad no sé, ¿qué me estás preguntando?
Bostezó y dijo: —Estoy cansado.
Abrazó a Aurora: —¡Vamos a dormir!
Aurora estaba inquieta.
Sus emociones fluctuaban intensamente.
Ella dijo con firmeza: —Si todavía tuviera esperanzas en la persona del pasado, no me habría casado contigo. Espero que puedas creerme, te considero mi apoyo, ¿lo sabes?
Fernando besó su cabello: —Ya lo sé, hoy