—Mira, ¿qué es esto? —preguntó Yolanda, entregándole a Gabriela lo que había recibido ese día.
Gabriela lo tomó y lo abrió, manteniendo una expresión serena: —No es nada, solo un paquete.
En realidad, era una citación del tribunal.
Actuó con calma, con el objetivo de no preocupar a Yolanda.
Se llevó la citación y subió las escaleras, pero a mitad de camino se detuvo y se giró hacia Yolanda: —Mamá.
—¿Sí? —respondió Yolanda.
—Nada en particular, solo quería agradecerte. Sin tu ayuda cuidando a los