En la entrada del hotel.
La expresión de Alfredo era muy sombría, estaba mirando fijamente a la chica frente a él, de quien no tenía mucho recuerdo.
La chica, vio que él no recordaba haberla dejado en la entrada.
Por eso sonrió: —Fui yo.
Alfredo claramente recordaba haber visto a Aurora.
Su rostro era tan claro.
¡Las sensaciones eran tan reales!
¿Fue una ilusión creada por extrañarla tanto?
¿Confundió a otra mujer con ella?
El señor Muñoz sonrió: —Sí, ¿estás satisfecho con el servicio de Sofía?