¡Ahora Javier no pudo estarse tranquilo!
De repente, se enfadó, sus ojos se abrieron, "Rodrigo, no me intimides demasiado, no es tan fácil meterse conmigo."
Rodrigo enarcó una ceja, "¿Cómo que es fácil meterse conmigo?"
Javier, "..."
Supo que con Rodrigo era astuto.
Él mismo había sufrido muchas pérdidas a sus manos.
Nunca ganó.
"Agarraste a mi hijo, es un gran rencor, y no he terminado contigo."
La cara de Javier enrojeció de ira.
Saliva volando.
Rodrigo no tenía prisa, "Eso también es lo que q