Aunque Gabriela lo disimuló bien, Rodrigo pudo oír enseguida sus sollozos.
"¿Estás llorando?"
Una voz baja llegó desde allí.
Gabriela intentó disimular y no lo admitió, "No, estoy bien."
Se hizo el silencio por un momento, "Bien, no lloraste."
Gabriela bajó la cabeza y se miró los pies, "Te he echado de menos."
Enterarse de lo de Aurora le afectó mucho.
Fue un esfuerzo de contención, pero frente a Rodrigo quería un hombro en el que apoyarse.
Hubo un largo silencio y dijo, "Descansa un poco."
Gab