...
Al día siguiente.
Gabriela se despertó con una cara de bebé que se parecía mucho a la de Rodrigo.
Levantó la mano y tocó la mejilla de Gemio.
Gemio salió corriendo de repente.
Pronto entró Rodrigo.
Ayer ella durmió tan profundamente que ni siquiera supo a qué hora volvió Rodrigo.
Pero cuando vio las ojeras, supo inmediatamente que no debía haber dormido anoche.
No había descansado bien en los últimos días.
Tenía una leve expresión de cansancio en el rostro.
Se levantó, "Duerme un poco."
Ro