"¿Has terminado?"
Javier asintió, "Más o menos..."
"¡Entonces, fuera!"
La voz de Rodrigo era muy baja.
Vagamente mezclado con un poco de ira.
Javier, "..."
¿Qué sentido tuvo ser tan enfadado?
¿Y no tenía razón?
"Rodrigo, no creas que nadie más puede hacer las cosas sin ti, y para este caso, ¡yo lo haré! Te deseo que ganes mucho, mucho dinero, y que luego te muera y el dinero quede!"
Cuando terminó de hablar, echó a correr enseguida.
Sin darle a Rodrigo la oportunidad de arremeter contra sí mismo