Joaquín llevaba muchos años con él y Ricardo confiaba en él, pero después de este incidente, más o menos le importaba.
Esta vez también fue una prueba para él.
Sólo esperaba que Joaquín fue realmente obligado y no por otra cosa.
...
¡En la Rosaleda!
El efecto del sedante desapareció y Gabriela se despertó.
Pero con las manos y los pies atados y sin poder moverse, y los efectos secundarios del sedante, tenía poca fuerza.
Sin saber quién era sólo pudo gritar, "¿Hay alguien? Tengo hambre."
Pero nad