Capítulo 136
Gabriela la siguió obediente y sumisa.

Cuanto más obedecía ahora, más bajaba la guardia el delgado negro.

¡Desabrochándose el cinturón mientras instaba a Gabriela a desnudarse!

Gabriela respondió, desvistiéndose lentamente, sus ojos buscando algo para usar como arma.

Eran hierbajos o grava, y cuando vio un trozo de borde afilado, apto para un arma, estampó el pie en la hierba del suelo y dijo, "Los limpiaré y no me hará daño tumbarme después."

El delgado hombre se despreocupó y la elogió por ser
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App