Gabriela frunció el ceño, bajando la voz: —Si Aurora no habla, tiene sus propias razones…
—¿Qué razones? Seguro que eligió a la persona equivocada, no quiere admitirlo, no se atreve a decirlo, no quiere que la gente sepa que se equivocó —Alfredo estaba enojado, todo por el silencio de Aurora.
Con solo que ella dijera una palabra, que Fernando cometió un error, él iría de inmediato a ajustar cuentas.
Para desahogarla.
Si no podía ser su amante, al menos sería su familia.
Apoyarla, eso sí que podí