Apenas amaneció Cristóbal se levantó lleno de energía, se ducho y se vistió en un costoso traje azul oscuro que le quedaba como un guante, se calzó sus zapatos favoritos, peinó su cabello y fue a la habitación del bebé Cristóbal para darle un beso, el Ceo salió un poco más temprano de la mansión para conectarse a una videoconferencia con unos socios italianos y para no estar presente en un suceso que tiene que ver con su mujer
Camill despertó muy, muy, cansada, el cuerpo le dolía sobre todo su