Cristóbal salió apurado, últimamente siempre iba tarde a sus reuniones de las mañanas, él que siempre fue enemigo de la impuntualidad, la razón era que le costaba separarse de sus dos tesoros, pero ya una vez en la marcha, regresaba a ser el mismo frío y despiadado Ceo que realmente era
Camill salió con Mauro hacía la mansión Mandujano, ella iba feliz de tener un trabajo que no fuera con Cristóbal o alguno de sus amigos, no tenía nada en contra de Tomas del Villar al contrario le había tomado