Mundo ficciónIniciar sesiónEn la oficina muchos empleados volteaban a mirar a la hermosa pareja, ellos no sabían quién era esa bella mujer que acompañaba a su jefe, la recepcionista muy profesional los recibió con los buenos días, Martín quién ya estaba trabajando desde temprano ya le tenía a su malhumorado jefe el café de todos los días y la agenda preparada
Señorita Camill, jefe, buenos días, disculpe por no tenerle café, no sabia que vendría pero le puedo traer uno de inmediato, dígame como lo prefiere?







