Faddei y Keylan me sostenían de los brazos impidiéndome ir hasta Alyssandre, los golpeé e hizo falta tres lobos más para mantenerme en mi lugar. Pero finalmente su voz era la que me había tranquilizado, como siempre lo había hecho.
<
>Me mantuve en mi lugar y acepté el par de pantalones que me entregaba una elfa al igual que al resto de la manada, cuando comenzamos a caminar de vuelta al centro Feddei habló en voz b