Como psicóloga Silvina sabía que Karina en ese momento necesitaba contención, como amiga no entendía la posición de Kari y a pesar de sus conocimientos, no sabía cómo ayudarla.
Llamó a su socia y amiga.
-Hola Amanda..
-Diego llegó de una guardia de 48 horas y se fue a dormir, está todo igual.
-Amanda, no rompas, una guardia de 48 y lo querés fresquito, déjalo dormir y después lo despertás con algo distinto, tirale helado en el pecho y anda bajando... te da resultado.
Los amigos que a esa altur