Leonela quería conocer a "Flecha". Se había ilusionado con él. Le parecía misterioso y romántico a la vez. Mi amiga era muy hábil en ese asunto del internet y ya se había memorizado el portal de poemas. Yo no lo sabía. Mi amiga, tan entusiasmada como estaba, se registró, abrió una cuenta, buscó entre los miembros del grupo a "Flecha" y empezó a escribir los poemitas que se le ocurrían y los firmaba como "Leona".
Eso coincidió cuando yo tenía mucho trabajo en la clínica, se habían presentado