La pasé de maravillas con la señora Rosemary. Primera vez que sonreía. Le contaba de que mi vida se había tornado en un gran caos y que de repente hasta cuatro hombres me cortejaban, querían enamorarme y me ansiaban pero que yo estaba perdidamente enamorada de otro tipo que, sin embargo, era indiferente conmigo aunque yo lo soñaba, lo ansiaba y lo deseaba con locura por lo que mi vida era una gran tormenta. Rosemary sonrío largo. -Me recuerdas mucho a mí, Andrea, yo también tenía muchas dudas