Mi padre respondió positivamente a las terapias que le estaba haciendo. Yo ya no quería que se metiera en más problemas. Con Ferdinand, mi ex novio, había tenido muchos incidentes, justamente por su mal genio. No toleraba que nadie, siquiera, me saludara o me viera que estallaba como un petardo y lanzaba puñetes y patadas igual que un energúmeno. Mi padre también tuvo muchos conflictos similares, incluso aporreó al propio Ferdinand y yo no quería verlo más rodeada de policías, en medio de grito