Miranda se incorporó sobresaltada en la cama al escuchar los gritos y el estruendo que Marcus y Dianco estaban protagonizando. Sus ojos se abrieron desorbitados al presenciar la manera en que su padre había abofeteado violentamente a su esposo.
—¡¿Qué demonios está pasando aquí?! —Exclamó con voz chillona— ¡Basta los dos!
Marcus se quedó inmóvil al percatarse de que Miranda había despertado, parte de su ira pareció disiparse al recordar la delicada situación en la que se encontraba.
Con un enor