Sasha se estiró en la cama, sintiéndose extrañamente cálida y saciada. Se incorporó, mirando la pared de la habitación de Tate. Miró a su derecha y jadeó al ver a un Kent semidesnudo que estaba allí, mirándola. De pronto se estremeció ante el hecho. Jamás se lo había imaginado verlo de esa forma, por dentro tenía mucha vergüenza, cosa que Para Kent era totalmente normal.
—Por fin te has despertado—, dijo en voz baja, con una ligera sonrisa en los labios. Sasha parpadeó confundida y se apartó de