Tate se despidió de Alex y Verónica con tristeza en su corazón. Sabía que probablemente no los vería por un tiempo, ya que la misión de la manada del sur podría llevar meses. Aun así, estaba agradecido de que su mejor amigo lo hubiera incluido en la misión. Sabía que esto sería una gran oportunidad para él de demostrar su valía como líder de la manada.
Mientras conducía hacia la ciudad, no podía evitar pensar en su familia. Había sido un lobo desde que nació, pero había renunciado a su imperio