Verónica no era del todo sincera con Tate Paterson al haberlo acogido en el pueblo. A pesar de que le demostraba lealtad y apoyo, en el fondo de su corazón tenía sentimientos profundos por él. Había sido su amiga de infancia y siempre había estado enamorada de él.
Ella se había esforzado por ocultar sus sentimientos, pero cuando Tate regresó al pueblo, no pudo evitar sentir una oleada de emociones. Verónica estaba esperando el momento oportuno para hacerle una trampa y tratar de ganar su amor.