Sasha se despierta temprano en la mañana, como cada día, con la luz del sol filtrándose a través de las cortinas de su habitación. Se levanta y se dirige a la cocina, donde encuentra a su madre preparando el desayuno. Su madre le pregunta cómo se siente, y Sasha le responde que se siente un poco mejor, pero todavía extraña a Tate.
Sasha se sienta a desayunar mientras reflexiona sobre su situación. Tate se había ido de la ciudad hace unas semanas, y aunque no está segura de si ella quiere volver