Ho se frotó el hueso marcado de la barbilla con expresión pensativa.
La misma pregunta había asaltado al peliblanco y sólo podía haber una forma de que hubiera ocurrido.
—¿Así que entiende la cuestión, director?—le preguntó entrelazando sus dedos—. Un lycan abrió inequívocamente la primera grieta que les dio acceso. Las minas están demasiado vigiladas y demasiado ocupadas en todo momento como para que un humano haya entrado por una grieta accidental y nadie se haya dado cuenta ni lo haya denun