Charlie comprendió enseguida que los dos viejos debían de tener algún recuerdo inusual de "cocinar" o "venir a casa con él" que les hizo reaccionar con tanta torpeza.
Paul también se dio cuenta de la peculiaridad, pero le daba demasiada vergüenza señalarlo, así que se volvió hacia Charlie y le dijo: "Charlie, vamos primero a nuestra sala".
Entonces, se dirigió a Matilda y le dijo: "Mamá, has estado más de diez horas en el avión, debes estar cansada. Vayamos a la sala y hablemos si tienes algo