Charlie fingió no ver su vil mirada. Giró su cabeza y dijo: “Papá, usa el dinero para comprar muebles y electrodomésticos para que podamos mudarnos a la villa lo antes posible”.
“¡Está bien!”. Jacob guardó cuidadosamente la tarjeta en su bolsillo y le preguntó: “Mi buen yerno, ¿cuál es la contraseña?”.
“Te enviaré un mensaje de texto más tarde”.
“¡Bien! Iré al banco ahora para transferir el dinero a mi tarjeta. Este dinero debe estar resguardado. Recuerda enviarme un mensaje de texto con la c