Charlie estaba totalmente de acuerdo con la visión de Yolden: se negaba a dirigir un negocio impulsado únicamente por las ganancias, pero tampoco quería convertirlo en una organización caritativa cuyas estrategias comerciales carecieran de sentido.
La mejor solución siempre había sido buscar una relación en la que tanto la empresa como los consumidores salieran ganando, ofreciendo productos de calidad y asegurándose de que los compradores obtuvieran el máximo valor por su dinero.
Por lo tanto,