Elaine susurró entonces: "En Oskia, si alguien te desea lo mejor, debes devolverle el gesto. Por reciprocidad y todo eso, ¿sabes a qué me refiero?".
Bernard se quedó perplejo al principio, pero siempre había sido muy perspicaz y enseguida comprendió la insinuación de Elaine. Riéndose, dijo: "Muchísimas gracias por enseñarme esto, señora Elaine. ¡He aprendido otro aspecto importante de la tradición oskiana!".
Y, dicho esto, le entregó rápidamente otro sobre a Elaine y soltó una risita. "¡Le des