La ONU es, básicamente, como la familia real en una monarquía constitucional: suena impresionante y parece ostentar la máxima autoridad, pero el poder político real recae en manos de la Constitución.
En cuanto a la ONU, se recurría a ella cuando surgía una crisis. Pero era solo para guardar las apariencias, ya que países miembros como EE. UU. no la respetaban en absoluto.
Por otro lado, la ONU también faltaba al respeto a los países miembros que la respetaban en exceso, pues solían ser países