Mientras tanto, el público había aceptado la excusa de un ejercicio de entrenamiento, y Tokio seguía llena de emoción tras el concierto de Tanya.
Incluso a altas horas de la noche, los coches ponían a todo volumen la música de Tanya, con fanáticos apasionados chillando.
Y en medio de ese alboroto, la policía, el Grupo Mitsui, Inagawa-kai y Sumiyoshi-kai trabajaban en silencio, haciendo lo mismo… lidiar con los cadáveres fríos y hacer un inventario antes de trasladarlos a cementerios o cremator