Mientras tanto, Yoshitaka aún no era consciente de la gravedad de la situación, pero su hija, Kokomi, ya había notado lo extraña que era.
"¿Por qué la CIA se llevaría a Tanya?", preguntó. "Hay algo muy raro en todo esto".
Yoshitaka simplemente sonrió. "Ah, Kokomi… todavía no sabes mucho de política, ¿verdad? Tanya puede ser una superestrella, pero se involucró en asuntos en los que no debía y, además, apostó por el bando equivocado. El ganador se lo lleva todo, y ella está del lado perdedor, a