La situación actual era claramente favorable para Julien.
Por mucho que Harrison se recuperara de un derrame cerebral, inevitablemente habría muchas secuelas y, lo que es más importante, su ánimo probablemente se vería muy afectado. Todo esto reduciría sus posibilidades de seguir liderando la familia.
Julien sentía que efectivamente tenía un poder real, ya que podía heredar directamente la familia ahora o, en ciertos contextos, podía manejar todos los asuntos familiares en calidad de hereder