“¡¿Marianne Long?!”. Charlie quedó atónito cuando escuchó esto. Pensó para sí mismo: ‘¿Podría ser una coincidencia que haya una profesora llamada Marianne Long?’.
Al siguiente segundo, se volvió a preguntar: ‘Debe ser simplemente casualidad que ella tenga el mismo nombre que la Marianne Long que conozco, ¿cierto?’.
Sin embargo, cuando Charlie pensó en cómo había vuelto a encontrarse con Vera aquí, consideró que no era imposible si la Marianne que conocía también hubiera venido a la Universidad