La gratitud de Hamed hacia Charlie desde siempre había sido interminable como la crecida de un río que estaba fuera de control.
Si no fuera por Charlie, tanto Diez Mil Ejércitos como el gobierno sirio ya lo habrían derribado.
Sin mencionar que Charlie también había curado su pierna, la cual había estado lisiada durante décadas, y le dio muchos fondos para fortalecer su defensa.
Ahora, con la mediación de Diez Mil Ejércitos, Hamed también tenía una buena oportunidad para un desarrollo pacífico