Mientras Charlie, su esposa y Loreen se bañaban en la piscina de aguas termales, Marcus, a quien le habían grabado las palabras 'patético idiota' en su frente, y su novia de plástico, que ahora tenía la nariz torcida, habían conseguido un aventón en una camioneta destartalada de regreso a la ciudad.
En ese momento, Marcus, que estaba sentado dentro de la camioneta, mantuvo su frente ensangrentada cubierta por temor a que el conductor de la camioneta viera las palabras grabadas en su frente.