"Yo...".
Cuando Quinn escuchó la pregunta de Lady Acker, frunció los labios, sintiéndose extremadamente avergonzada.
Sin embargo, recordó lo que Charlie le había indicado. Solo podía afrontar la situación y mentir: "Lo siento, Abuela... No he podido encontrar al Hermano Charlie... Todavía".
Al decir esto, Quinn vio claramente que el brillo de los ojos de la anciana se apagaba al instante.
De repente sintió que era demasiado cruel para ella decirle esto a esta anciana con un rostro tan amable